Cultura

Una visita por la Basílica de Santa María la Mayor … no puedes dejar de ir si vas a Roma

Mulieris hoy – 03 de diciembre de 2017- Quien visite la Basílica de Santa María la Mayor en Roma puede notar que una mano maternal posa sobre ella. Cada capilla, cada columna, cada vitral, cada cuadro y rincón habla de María, como mujer, esposa del Espíritu Santo y Madre del Hijo de Dios. Se puede decir que entre las cuatro Basílicas Papales de la Ciudad Eterna, ésta destaca por su carácter femenino.

Y no es para menos, ya que su origen está ligado a una antigua tradición que señala que fue la misma Virgen María quien inspiró su construcción en la cumbre de la colina del Esquilino.

Se cuenta que María se le apreció en un sueño al Papa Liberio y al patricio Juan pidiéndoles la construcción de una iglesia en su honor y en el lugar que Ella indicaría. Y ¡de qué forma lo hizo!: ocurrió en la mañana del 5 de agosto del 358, en pleno verano romano, cuando la colina apareció llena de nieve. Este milagro se conmemora cada año lanzando pétalos de rosas blancas desde la bóveda de la Basílica.

Ante tal prodigio el Sumo Pontífice determinó el perímetro donde sería edificado el templo, y Juan se ocupó de su financiación. Su construcción se realizó hacia el año 360.

Reliquia de la Cuna del Niño Jesús, custodiada en la Basílica.

Pero de esta construcción únicamente queda un pasaje del ‘Liber Pontificalis’ -Libro de los Papas- que dice fecit basilicam nomini suo iuxta Macellum Liviae.

Sobre este templo, el Papa Sixto ordenó la edificación de otro dedicada exclusivamente al culto de la Virgen poco tiempo después de la afirmación del dogma de la maternidad divina, hecho que ocurrió en el Concilio de Éfeso del 431.

De la construcción, cuyo esbozo fue realizado por Lorenzo Bernini, destaca el campanario de estilo románico renacentista, que es el más alto de la Ciudad Eterna, ya que mide 75 metros de altura. Lo mandó a construir Gregorio XI luego de regresar de Aviñón y cuenta con cinco campanas.

También sobresale la puerta de bronce del centro obra del año 1949 de Ludovico Pogliaghi, donde se distinguen varios episodios de la Virgen, los evangelistas y las cuatro mujeres que en el Antiguo Testamento prefiguraron a la Madre de Dios. También destaca la Puerta Santa que bendijo San Juan Pablo II el 8 de diciembre del 2001.

En su interior hay invaluables tesoros: Allí se halla el icono ‘Salus Populi Romani’, Patrona de Roma, de la cual se dice fue pintada por San Lucas. Frente a esta imagen ora el Santo Padre Francisco antes y después de realizar algún viaje apostólico. También está la reliquia de la cuna del Niño Jesús, que permanece custodiada en una capilla réplica de la gruta de la natividad de Belén.

Sin duda, un lugar para visitar y descubrir en cada rincón un tesoro ligado a la Madre de Dios.  

Fuente: vatican.va.

Comunicadora Social y Periodista, Experta en Comunicación Social. Hija de Dios, hija, hermana, novia y amiga. Apasionada por contar historias y escribir, y por la fotografía. En Instagram: @photosmtg - Twitter:@sonysonido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.