Ella opina

Jesús… un Niño adoptado

Mulieris hoy – 07 de diciembre de 2018- La época de Adviento ha iniciado, nos encontramos en un tiempo de preparación para la llegada de Cristo, encarnado en un hermoso bebé.

Para los católicos, históricamente el  nacimiento es  siempre ocasión de alegría y felicidad, porque entendemos que la vida es un regalo que viene de Dios, y que el mismo Cristo decide nacer, como uno de nosotros, volviéndose pequeñito para cumplir con su misión y darnos la salvación.

Para los que trabajamos incansablemente por la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural, todo el acontecimiento de la encarnación de Cristo, su nacimiento y su vida tiene una completa semejanza a un hecho que hemos catalogado como “la problemática de los embarazos no deseados”.

Y  esta recurrente situación en la actualidad, los grupos extremistas la han tomado como bandera para la legalización del aborto, argumentando que una chica de 14 o 15 años no puede ejercer su maternidad por lo cual debe tener el derecho de matar a su hijo mediante el aborto. Se introducen en la cultura, mostrando el aborto como un derecho, y en lugar de utilizar la palabra aborto, el concepto utilizado es la “Interrupción Legal del Embarazo”. En muchos lugares simplemente le denominan ILE, para evitar mencionar la palabra embarazo y de esta manera cambiar la percepción social, para que  el aborto sea aceptado como un bien. El lenguaje usado correctamente beneficia a la humanidad, pero usado para maquillar situaciones perversas,  pudre a la sociedad.

Como sabemos, la pequeña María tenía entre 14 y 15 años cuando el Arcángel Gabriel le Anuncia que será Madre del Salvador. Ella sabía que por Ley una mujer embarazada sin casarse, era condenada a ser apedreada hasta morir. El apedreamiento consistía en enterrar a la mujer pecadora hasta su cintura a mitad de la calle, y luego  la apedreaban hasta que moría. María sin duda conocía muy bien la ley, pero no dudó ni un minuto, en dar ese gran Sí a nuestro Dios que cambió la historia de la Salvación de la humanidad y aceptó ser la Madre de Cristo.

Cada vez más frecuente y debido a una mala desinformación, a la presión de los medios de comunicación y a un mundo demasiado sexualizado, los jóvenes tienen relaciones sexuales a más corta edad, y por ende son más vulnerables a  los embarazos no deseados. Al igual que María, estas chicas son muy pequeñas y no se esperan tal situación  y ellas saben que será difícil enfrentarse a sus padres y que posiblemente no tengan su apoyo, o incluso que serán expulsadas de su casa. Pero a diferencia de María estas chicas tienen miedo, y ese miedo en muchas ocasiones no les permite dar ese gran Sí a la vida, y deciden abortar a su bebé, sin considerar la Adopción como un verdadero acto de Amor que puede salvar la vida de su bebé. Sin duda las chicas tienen razones para estar asustadas o tener miedo, pero cuando estemos cerca de uno de estos casos recordémosles a las chicas que nuestra querida Madre María también tenía su edad y ella no se iba enfrentar solo al rechazo o a la falta de apoyo, sino que a ella la esperaba ser apedreada hasta morir, y no dudó en decirle que Sí a Dios.

Por otro lado, y respecto a la adopción, raras veces nos detenemos a pensar que Jesús era un niño adoptado, fue el Hijo adoptivo de José, y Jesús es Nuestro Salvador. Desafortunadamente hay demasiados prejuicios alrededor de la adopción, y hemos creado una cultura que estigmatiza a la mujer que decide dar su hijo en adopción, como si fuera una mala madre, cuando es todo lo contrario. Una chica que acepta que no puede darle la mejor calidad de vida a su hijo biológico pero que esta consciente de las familias que tienen todo el amor para hacerse cargo de ese bebé y que serán excelentes padres, y, por lo tanto, decide darlo en adopción. Esa chica ama demasiado a su hijo con una verdadera pureza de intención y de corazón, y es muy valiente, porque en lugar de tomar la puerta falsa del aborto, decide decirle que Sí  a Dios,  trayendo a la vida a un nuevo ser humano diseñado por ÉL, donde ella no se siente dueña de esa vida, sino que se observa así misma como un medio que Dios ha utilizado para que ese Ser Humano llegue a la tierra a cumplir con su misión, y amorosamente opta por ubicar a ese nuevo Ser en un hogar donde si bien sus padres no serán biológicos, si serán sus Papás de Corazón, así como lo fue San José de Cristo nuestro Dios.

Sin duda Jesús es el niño adoptado más importante de la historia de la humanidad, pero existen muchas otras personas que han contribuido a la humanidad y que fueron o son adoptados, como Steve Jobs co-fundador de Macintosh; Nelson Mandela, político africano; Aristóteles, filosofo, Halle Berry, Actriz; Charles Dickens, escritor; John Lennon, músico y cantante. Y así hay una infinidad, algunos con vidas más brillantes que otros, o con más felicidad, pero lo importante es que cada individuo tiene una misión en esta vida a semejanza de Cristo, y debe cumplirla, por lo tanto no debe existir el termino de niño no deseado porque cada niño debe de ser deseado por la humanidad en general, porque cada ser humano contribuye a la sociedad y sin tal contribución, el mundo se estanca.

A Madre Teresa de Calcuta en una de sus visitas a su casa para enfermos terminales con SIDA en New York, uno de los enfermos le suplicó que ella, que estaba tan cerca de Dios, le pidiera que mandara a una persona para que encontrará la cura contra el SIDA, y Madre Teresa le contestó: “Ya le pedí a Dios que mandara a alguien para que encontrar la cura contra el SIDA y Dios ya me respondió”, y la respuesta de Dios fue: “ Ya mandé a alguien para que encontrará la cura contra el SIDA, pero alguien lo Abortó”. 

No sabemos a quienes estamos abortando, cada persona tiene una misión y debe cumplirla. La adopción salva VIDAS.

QUE NUESTRO NIÑO JESÚS NO SEA ABORTADO DE SU CORAZÓN, DÉJENLO NACER.  FELIZ NAVIDAD!!!!!!

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